CALABACINES RELLENOS DE CARNE Y PROVOLONE

Hay veces en las que se me hace más difícil ponerles nombre a los platos que cocinarlos. El de hoy podíamos llamarlo “Flores de calabacín”, “Esferas de calabacín” o cualquier otra cosa que nos sugiera su forma y apariencia. Pero la verdad es que sabe a los calabacines rellenos de toda la vida solo que lo presentaremos de una forma un poco más curiosa así que con ese nombre se ha quedado. Tiene la ventaja de ser un plato resultón que puedes preparar con antelación y dar el último toque justo antes de servir así que es perfecto para cuando tenemos invitados en casa.


Cortamos los calabacines en rodajas muy finas (si es con mandolina mejor), las pasamos por una sartén o plancha con un poco de aceite a fuego medio durante un minuto por cada lado. Se trata de quitarles el punto de crudo y ablandarlas un poco así que no las hagáis demasiado. Reservamos sobre papel absorbente para quitar el exceso de aceite. Ponemos sal.


Rellenamos el fondo y las paredes de un molde para magdalenas o similar. No hace falta engrasarlo puesto que el calabacín ya lleva algo de aceite y no se nos va a pegar.


Para el relleno doramos unos ajos cortados en dados y añadimos una cebolla cortada finamente. Cuando la tengamos bien pochada añadimos la carne y la cocinamos un poco hasta que pierda el color a crudo. Reservamos en un bol, salpimentamos y añadimos el queso Provolone cortado en daditos.

Rellenamos los moldes con la carne y el queso y volvemos a cerrar con más rodajas de calabacín. Hasta aquí podríamos tenerlo preparado de víspera para terminarlo en el momento de comerlo.

De acompañamiento preparamos un pisto con cebolla, pimiento verde, pimiento rojo y calabacín. Cortamos todos en dados pequeños. A veces no nos damos cuenta de la importancia de los pequeños detalles pero el echo de cortar estas verduras todas del mismo tamaño en lugar de picarlas a lo loco le da un toque muy distinto. Pochamos todo a fuego medio durante 10 minutos y agregamos el tomate rallado (o triturado de bote si estamos vagos) y una poco de sal y cocinamos durante una hora a fuego bajo con la tapa puesta. Si vemos que se esta secando podemos ir agregando algo de caldo de verduras por que nos interesa que esté húmedo hasta el final. Para darle la textura final quitamos la tapa y subimos el fuego para darle el punto de sequedad/humedad que nos guste. Importante pensar en para que ponemos o quitamos la tapa, que no solo es para no salpicar jejejeje.

Calentamos al horno los calabacines rellenos y ponemos en un plato como buenamente podamos un poco de pisto y sobre él los calabacines que desmoldaremos con cuidado con dos tenedores o paletas. Acabamos poniendo pistacho picado por encima y a disfrutar….


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