COMO HACER TXULETAS EN CASA SIN DESTROZAR LA CARNE

Hablemos de la que, para mí, es la pieza por antonomasia de las carnes de vacuno. La Txuleta. Sí, sí, con TX. Aunque la palabra al parecer proviene del catalán antiguo de la que yo estoy profundamente enamorado es de la nuestra, la de la “tx”. Ese trozo de costillar hace que salte el animal que todos llevamos dentro y nos aferremos al hueso como lobos hambrientos para sacar hasta el último ápice de carne para deleite de nuestro paladar. Que sus templos son las sidrerías y asadores donde a la brasa esa carne toma otra dimensión no lo pongo en duda pero una vez alguien me dijo que intentar hacer txuletas gruesas en casa era desperdiciar la carne. Cuanto se habla sin saber. Claro que la brasa le da un toque especial pero como la mayoría de los mortales no tenemos asadores en casa conociendo un par de trucos seguro que conseguimos darle brillo a nuestra TXULETA.

El producto:

Si bien podemos encontrar una gran gama de precios hasta puntos estratosféricos seguro que en vuestra carnicería habitual podréis conseguir productos muy satisfactorios. En mi caso opte por ir a la Carnicería Uriña de Maddalen Kale de mi pueblo Errenteria. Un compañero de trabajo me hizo una vez una txuleta en una sociedad gastronómica y me acordé que me dijo que la había comprado allí. Le dije al carnicero que necesitaba unas txuletas para tal día (una semana de margen) y a un precio más que razonable 19’90€/Kg me hice con unas cuantas piezas de entorno a los 900gr. Fue todo un acierto.

La preparación:

Aunque vasta en la presentación la txuleta es muy delicada y hay que tratarla con cariño. La sacamos de la nevera aproximadamente dos horas antes de su preparación para atemperarla. Este paso es muy importante puesto que un producto demasiado frío podría dejarnos la pieza muy poco apetecible si tras cocinarla no hemos conseguido que se caliente el interior.

La cocción:

Vamos a hacerla en dos pasos para conseguir que este caliente por dentro y crujiente por fuera. Yo suelo calentar el horno a 70º y cuando está caliente mantenemos la carne dentro entre 15 y 25 minutos para que el interior coja temperatura. Este es un paso muy importante para que el resultado sea de 10. Mientras tanto ponemos una plancha al fuego con un trozo de la propia grasa de la txuleta y calentamos todo lo que podamos. Engrasamos todo el fondo con el sebo de la txuleta y ponemos la carne en la plancha. Un par de minutos por cada lado serían suficientes si la carne está caliente del horno pero haya cada cual con el punto que le quiera dar.

La presentación:

Aquí la txuleta se presenta sin bobadas, unos cuantos cortes para poder coger trozos de más o menos tres bocados y listo. Algo muy importante a la hora de cortar es dejar un centímetro desde el hueso para que a los que nos gusta ensuciarnos las manos disfrutemos del momento caníbal. Yo la sal la suelo poner al final y suelo utilizar una mineral de Añana pero también serviría un Maldon o escama o similar.

¿Hala majos, a que no volvéis a destrozar una txuleta en casa?

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